Factoring Window Dressing

Mejore la presentación contable de su empresa
Factoraje Window Dressing

¿Desea desarrollar su actividad en España y en el extranjero con tranquilidad, consolidando al mismo tiempo una parte de la cuenta de clientes en el balance? ¿Cuenta con histórico, una empresa sana y un buen rating?

El factoring window dressing puede ayudarle a mejorar la presentación financiera de su empresa y convertirse en una solución eficaz para responder a estas necesidades.

Comprender qué es el factoring window dressing

De forma sencilla, el window dressing es una operación que permite financiar de manera puntual el saldo de la balance cliente, a diferencia del factoring clásico, que financia normalmente las facturas individualmente. Esta solución de factoring ofrece la posibilidad de financiar la tesorería de forma puntual y sin recurso.

También permite obtener una garantía contra los impagos y financiar hasta el 95 % de los créditos transmitidos. Una vez cedidos los saldos pendientes, el factor se encarga de la gestión de las cuentas clientes, del seguimiento y del recobro de las facturas.

¿Quién puede acceder a esta oferta de window dressing?

Como ocurre habitualmente en el factoring, una empresa solo puede acceder a este tipo de contrato si se encuentra en una relación B2B, es decir, si vende a otra empresa. En el caso del window dressing, para poder beneficiarse de esta oferta, la sociedad debe ser sólida, estar bien gestionada y contar con un buen rating o scoring.

La empresa debe intervenir principalmente en el mercado doméstico. No obstante, también puede realizar operaciones de exportación de forma puntual y parcial. Las facturas deben ser emitidas por la empresa y apoyarse en mecanismos de cesión de créditos sobre una balance cliente, con pagaré de la sociedad de factoring en garantía.

¿Cómo funciona el factoring window dressing?

El factoring Window Dressing funciona en tres etapas principales:

  1. Financiación en 48 horas de las facturas transmitidas. El factor paga en un plazo aproximado de 48 horas las facturas cedidas, hasta el 90 % de su importe, una vez deducidas las comisiones de factoring y financiación.
  2. Gestión de las facturas cedidas. El factor gestiona las cuentas clientes y permite externalizar la gestión del poste cliente: imputación de pagos, relances tras el vencimiento, recobro amistoso o contencioso y seguimiento de los cuadros de mando de cuentas clientes.
  3. Garantía frente a la insolvencia de los clientes. A través del factoring window dressing, el factor ofrece a las empresas una forma de protegerse contra el riesgo de impago. Las garantías pueden situarse entre el 80 % y el 100 % del riesgo cliente, según los límites concedidos para cada deudor.

¿Por qué utilizar el factoring window dressing?

El factoring window dressing puede utilizarse por varias razones:

  • Esta solución se utiliza con frecuencia cuando se acerca el cierre de un ejercicio contable. Su objetivo principal es mejorar la presentación financiera de la empresa y ofrecer una imagen más sólida.
  • Gracias a esta solución, los dirigentes pueden reforzar ciertos activos de la sociedad y mejorar la percepción de su estructura financiera.
  • La operación de factoring permite mejorar la valoración percibida de la empresa. La financiación obtenida puede reinvertirse rápidamente en otras áreas de la sociedad, lo que puede favorecer una mejor imagen ante empleados, accionistas, clientes o socios financieros.

Las ventajas de esta solución de factoring window dressing

Este tipo de factoring presenta numerosas ventajas:

  • La principal ventaja es la posibilidad de financiar facturas de forma puntual y sin recurso, además de desconsolidar en el balance una parte de las cuentas clientes.
  • El financiamiento de la balance puede alcanzar hasta el 95 % de las facturas transmitidas.
  • Permite obtener una cobertura de los riesgos clientes en beneficio del factor.
  • Mejora la liquidez de la empresa y permite reforzar la tesorería para hacer frente a necesidades de financiación a corto plazo.
  • El factoring contribuye a reducir los plazos de pago y, por tanto, a mejorar la situación financiera de la empresa.
  • Gracias al factoring window dressing, las empresas pueden mejorar su capacidad para obtener financiación externa, tanto ante bancos como ante inversores.
  • Esta solución también permite diferenciarse positivamente ante las distintas partes interesadas.

¿Cuáles son los costes de este factoring?

Existen varios tipos de gastos y comisiones asociados al factoring window dressing:

  • La primera es la comisión de factoring window dressing. Esta remunera tres servicios: la gestión de las cuentas clientes, el recobro y la garantía contra impagos. Su importe varía de una empresa a otra, ya que depende del volumen de negocio, del volumen de gestión y de los riesgos asumidos por el factor. En general, se sitúa entre el 0,5 % y el 2,5 %, aunque rara vez supera el 2 %.
  • La segunda es la comisión de financiación del window dressing. Esta remunera los anticipos de tesorería. Se calcula prorata temporis sobre los volúmenes efectivamente financiados por la sociedad de factoring. Su nivel depende de las condiciones del mercado monetario, de la situación financiera de la empresa y de los importes financiados.
  • Por último, pueden añadirse gastos anexos según la sociedad de factoring: gestión de litigios, suscripción a accesos en línea, gastos de expediente, mínimos por factura o costes de auditoría.

En resumen, el factoring window dressing es una solución adecuada para empresas que desean reforzar puntualmente su tesorería y mejorar su presentación financiera. Esta oferta se utiliza especialmente por sociedades que quieren presentar una imagen más sólida ante bancos, inversores, accionistas, clientes u otros socios estratégicos.