La referencia del factoring

Descubra todo sobre el factoraje y cómo puede impulsar su negocio. ¿Tiene dudas o quiere saber más? Nuestros expertos están a su disposición para analizar sus necesidades y ofrecerle una solución de financiación personalizada, rápida y eficaz. ¡Contáctenos hoy mismo!

La referencia del factoring
¿Por qué utilizar el factoring?

¿Por qué utilizar el factoring?

¿Necesita liquidez? No espere a que le paguen sus facturas. Con el factoring, ¡obtendrá liquidez en cuanto facture!

Consiga financiación para su empresa

Con el factoraje, reciba un anticipo del importe de sus facturas sin esperar a la fecha de vencimiento. Disponga de tesorería de inmediato cediendo sus facturas a un factor.

Protección frente a impagos

Con el factoring sin recurso, el factor asume el riesgo de insolvencia de los clientes que haya aprobado, dentro del límite de riesgo concedido a cada uno. Con el factoring con recurso, el riesgo de impago sigue siendo de su empresa.

Al ceder sus facturas pendientes de cobro a una entidad de factoring, su pyme puede obtener financiación rápida y así gestionar mejor sus gastos corrientes. El factoraje puede ser especialmente útil para las empresas que necesitan mejorar su tesorería o que desean concentrarse en su actividad principal en lugar de en la gestión de cobros.

El factoring es una opción especialmente adecuada para los proveedores y prestadores de servicios que conceden plazos de pago largos y disponen de una tesorería limitada. Gracias al factoraje, la empresa cedente recibe de inmediato la liquidez correspondiente a sus facturas, mejorando así su tesorería sin esperar las fechas de vencimiento.

El factoring también reduce la dependencia de los préstamos bancarios tradicionales: la financiación se basa en sus facturas y en la solvencia de sus clientes, no en su capacidad de endeudamiento. Si incluye la gestión de cobros, aligera además las cargas administrativas de su empresa.

La cobertura del impago depende del tipo de contrato. En el factoring sin recurso, el factor asume el riesgo de insolvencia de los clientes que ha aprobado, dentro del límite de riesgo concedido a cada uno. En el factoring con recurso, si el cliente no paga, su empresa debe devolver el anticipo recibido.

En el factoring sin recurso, la cobertura suele apoyarse en un seguro de crédito contratado por el factor. Cubre la insolvencia del deudor (concurso de acreedores o impago prolongado, según el contrato), pero no las facturas en litigio ni las ventas a clientes no aprobados o por encima del límite concedido.

Antes de firmar, compruebe qué clientes quedan cubiertos, con qué límite, qué porcentaje de cada factura y en qué plazo se activa la cobertura.

Antes de financiar, el factor analiza con detalle la solvencia de sus clientes. Este análisis permite reducir los riesgos asociados a los clientes morosos y refuerza la seguridad de sus operaciones comerciales. Si el contrato incluye la gestión de cobros, el factor se encarga de las reclamaciones y de los procedimientos de cobro, lo que le ahorra tiempo y recursos.

Para ello, las entidades de factoring se apoyan en sus propios analistas y, a menudo, en aseguradoras de crédito que disponen de amplias bases de datos sobre empresas de todo el mundo: datos financieros, historial de pagos e incidencias. El factor fija así un límite de riesgo por cliente, vigila su evolución para detectar cualquier señal de deterioro y le acompaña en el cobro en caso de impago. Su empresa puede así crecer y diversificar su cartera de clientes con mayor seguridad.

Factoring con recurso o sin recurso

La primera decisión antes de firmar un contrato

Es la diferencia más importante entre dos contratos de factoring: ¿quién asume la pérdida si su cliente no paga? El anticipo de liquidez es el mismo en ambos casos, pero el riesgo y el coste no lo son.

Factoring con recurso Factoring sin recurso
Si el cliente no paga Su empresa devuelve el anticipo al factor. El factor asume la pérdida por insolvencia del cliente, dentro del límite concedido.
Riesgo para su empresa Se mantiene el riesgo de impago. Se transfiere el riesgo de insolvencia, no el de litigio comercial.
Coste Más bajo. Más alto, porque incluye la cobertura del riesgo.
Análisis del factor Valora también la solvencia de su empresa. Se centra en la solvencia de cada cliente cedido.
Indicado para Empresas con clientes de solvencia contrastada que buscan sobre todo financiación. Empresas que quieren protegerse frente a la insolvencia de sus clientes o mejorar la presentación de su balance.

Atención: incluso sin recurso, las facturas discutidas por el cliente (mercancía defectuosa, prestación no conforme, descuentos no acordados) no están cubiertas. El factor puede exigirle la devolución del anticipo hasta que el litigio se resuelva.

Factoring por categoría de empresa

Empresas de nueva creación

El factoring para start-ups y empresas de nueva creación le proporciona la liquidez que necesita para crecer, sin depender únicamente de préstamos bancarios o de nuevas aportaciones de capital.

Micropyme

Con el factoraje para micropymes, financie sus facturas con una tarifa a tanto alzado y, si lo desea, con cobertura frente a la insolvencia de sus clientes.

Pyme

Convierta sus facturas en liquidez con el factoring para pequeñas y medianas empresas. Servicios disponibles: gestión de cobros, recobro de deudas y, en la modalidad sin recurso, cobertura de la insolvencia del cliente.

Grandes cuentas

El factoraje a medida para grandes empresas, adaptado a su actividad y a sus filiales en España y en el extranjero. Factoring sin recurso con baja de balance, factoraje de saldo, programas internacionales y titulización.

Plazos de pago y factura electrónica en España

Dos normas que afectan directamente a su tesorería

Ley 3/2004 de lucha contra la morosidad

Entre empresas, el plazo de pago no puede superar los 60 días naturales desde la entrega de la mercancía o la prestación del servicio, y este máximo no puede ampliarse por acuerdo entre las partes. A falta de pacto, el plazo es de 30 días.

En la práctica, muchos clientes pagan más tarde de lo que permite la ley, sobre todo las grandes empresas frente a sus proveedores pymes. El factoring permite cobrar sin esperar y sin tener que tensar la relación comercial reclamando el pago antes de tiempo.

Factura electrónica obligatoria entre empresas

La Ley 18/2022 «Crea y Crece» generaliza la factura electrónica en las operaciones entre empresarios y profesionales. Su desarrollo se completó con el Real Decreto 238/2026 y con la Orden Ministerial publicada en el BOE el 5 de octubre de 2026, que pone en marcha los plazos de implantación.

La obligación entra en vigor de forma progresiva: primero para las empresas de mayor facturación y, a más tardar en octubre de 2028, para el resto de empresarios y profesionales. Para las empresas que utilizan factoring, la factura electrónica facilita la cesión, el seguimiento del estado de cada factura y el control de las fechas de pago.

Preguntas frecuentes sobre factoring

Lo que más nos preguntan

  • El factoring, también llamado factoraje, es una técnica de financiación y de gestión de cobros en la que una empresa cede sus facturas a una entidad especializada, el factor, a cambio de un anticipo de su importe. El factor suele adelantar entre el 70 % y el 95 % de cada factura en un plazo de 24 a 48 horas, y abona el resto, una vez descontadas sus comisiones, cuando el cliente paga al vencimiento.

    Cuando usted vende a otra empresa, esta suele pagarle a 60 días o más. El factoring le permite disponer de esa liquidez de inmediato. A diferencia de un préstamo, la financiación se basa en sus facturas y en la solvencia de sus clientes. El cliente paga directamente al factor. Sin embargo, en el factoring con recurso, si el cliente no paga, su empresa debe devolver el anticipo; solo en el factoring sin recurso el factor asume ese riesgo.

    El contrato suele incluir también servicios como la evaluación de la solvencia de los clientes, la gestión de cobros y el recobro en caso de impago. Es una solución especialmente interesante para las pymes que no disponen de recursos para gestionar su cartera de clientes o que quieren crecer sin aumentar su endeudamiento bancario.

    Algunas ideas preconcebidas han perjudicado la imagen del factoring, como que siempre esconde comisiones o que tarda semanas en pagar. En realidad, es una herramienta habitual de gestión de tesorería, utilizada por empresas sanas que se enfrentan a plazos de pago largos.

  • Una de las prioridades de cualquier empresa es financiar y proteger su cartera de clientes, para reducir los costes y riesgos ligados a los plazos de cobro y a los impagos. Mientras sus clientes tardan de 30 a 90 días en pagar, el factoring le permite anticipar esos ingresos y planificar su tesorería.

    La financiación anticipada de facturas, especialmente útil cuando los plazos de pago reales superan los 60 días, ayuda a cubrir las necesidades operativas de fondos (NOF). Aunque la mayoría de los factores pertenecen a grupos bancarios, el factoring es una alternativa sólida a la financiación bancaria tradicional.

    Entre sus principales ventajas está la prevención del riesgo: el factor analiza la solvencia de sus clientes, lo que le ayuda a tomar mejores decisiones antes de iniciar una nueva relación comercial. A ello se suma la liquidez inmediata de sus facturas, que le permite pagar a proveedores y salarios o invertir en el desarrollo de su empresa.

    Además, muchos contratos incluyen la gestión completa de cobros: seguimiento, recordatorios en caso de retraso y conciliación contable. Esta externalización le permite dedicarse a las tareas de mayor valor añadido, como el desarrollo de nuevos productos o la apertura de nuevos mercados.

  • Su empresa vende bienes o servicios a otra, que dispone de 30 a 60 días para pagar la factura. Usted, en cambio, necesita liquidez lo antes posible. Estos son los pasos del factoring:


    1. Solicitud: usted solicita la cesión de sus facturas pendientes de cobro a un factor. El anticipo puede llegar hasta el 95 % del importe de las facturas; el resto se abona cuando el cliente paga al vencimiento.
    2. Verificación: el factor comprueba las facturas y los documentos que acreditan la entrega o la prestación, y analiza el historial de pagos de sus clientes. Valora sobre todo la capacidad de pago de su cliente, aunque en el factoring con recurso también tiene en cuenta la solvencia de su empresa.
    3. Anticipo: una vez realizadas las comprobaciones, el factor le transfiere el anticipo, normalmente en 24 a 48 horas.
    4. Cobro y liquidación: su cliente paga directamente al factor. Una vez recibido el pago, el factor le abona el importe restante, descontadas sus comisiones.
    5. Continuidad: el proceso se repite con sus nuevas facturas. Puede proponer al factor todos los clientes que desee incluir en el contrato.
  • El factoring está reservado a empresas y autónomos cuyos clientes son otras empresas o administraciones públicas. Se dirige a todo tipo de actividades y empresas, sea cual sea su tamaño o su forma jurídica: industria, comercio mayorista, transporte, construcción o servicios profesionales.

    Tanto si es una start-up en pleno crecimiento como una empresa consolidada, el factoring puede ayudarle a gestionar su tesorería. La condición esencial es contar con facturas no discutidas y clientes solventes.

  • El coste se fija caso por caso, en función del volumen de facturas, de la solvencia de sus clientes, de los plazos de pago y del tipo de contrato (con o sin recurso). Se compone de varios elementos:

    • La comisión de factoring: remunera la gestión de las facturas y, en el factoring sin recurso, la cobertura del riesgo. Suele ser un porcentaje del importe de las facturas cedidas.
    • El tipo de interés: remunera el anticipo de tesorería. Se calcula en proporción al tiempo que transcurre entre el anticipo y el cobro, sobre un tipo de referencia (normalmente el Euríbor) más un diferencial.
    • Costes anexos: algunos contratos incluyen gastos de estudio, de apertura, de gestión de cuentas o por operación.
    • Costes ocultos: lea detenidamente el contrato para identificar posibles penalizaciones por cancelación, mínimos de volumen o cargos por servicios no utilizados.
  • El factoring es un método de financiación cada vez más utilizado, especialmente por las pymes y las micropymes. Sus ventajas van más allá de la simple mejora de la liquidez: incluye la gestión de cobros, el control del riesgo de impago y el acceso a información sobre la solvencia de sus clientes.

    • Permite disponer de liquidez rápidamente, algo muy valioso para las empresas con un fondo de maniobra ajustado.
    • Favorece una buena gestión de la tesorería y una planificación financiera más fiable.
    • Permite delegar las tareas administrativas ligadas al cobro.
    • Algunos clientes tienden a pagar con más puntualidad a un factor que a una pequeña empresa.
    • El factor le proporciona información valiosa sobre la solvencia de sus clientes.
    • El factor puede ser un apoyo estratégico, además de financiero, para planificar el crecimiento de su empresa.
    • Con el factoring sin recurso, está protegido frente a la insolvencia de sus clientes, dentro de los límites concedidos por el factor.
    • Los factores no suelen exigir un número mínimo de años de actividad, lo que resulta útil para las empresas de nueva creación.
    • Es una financiación que se pone en marcha rápidamente.
    • Como se basa en la solvencia de sus clientes, sigue siendo accesible cuando el crédito bancario se endurece.
  • Descubra los puntos clave para seleccionar el mejor socio de factoring para financiar sus facturas.

    1. ¿Cuánto tiempo lleva la entidad en el mercado? Cuando busca una financiación clave para su actividad, nada es más problemático que un proveedor que podría desaparecer. Una entidad de factoring con trayectoria tiene la experiencia y las referencias necesarias para demostrar su fiabilidad. Dé preferencia a entidades reguladas y supervisadas por el Banco de España.
    2. ¿Cuál es el límite de financiación? Algunas entidades fijan un límite al importe que pueden financiar, lo que podría privarle del capital necesario si sus necesidades crecen. Asegúrese de que el límite se adapta a su volumen actual y previsto.
    3. ¿Cuál es el coste del factoring? Una tarifa demasiado baja puede esconder un servicio deficiente, y una tarifa alta puede lastrar sus márgenes. Compruebe que las condiciones del contrato corresponden a las tarifas anunciadas. Muchos factores ofrecen simulaciones en línea, gratuitas y sin compromiso.
    4. Revise las condiciones contractuales: un tipo atractivo no basta si el contrato no es ventajoso. Compruebe la duración, el preaviso y las penalizaciones por cancelación, y lea el contrato completo, no solo las condiciones económicas.
    5. Elija bien el tipo de factoring: existen dos modalidades, con y sin recurso. En el factoring con recurso, las facturas que el factor no consigue cobrar deben ser recompradas por su empresa. En el factoring sin recurso, el factor asume todo o parte del riesgo de insolvencia del cliente.
    6. La rapidez de financiación: un desembolso rápido es clave para su tesorería. Pregunte en qué plazo recibirá los fondos una vez aprobada cada factura (habitualmente 24 a 48 horas) y si la entidad cobra un recargo por los pagos urgentes.
    7. La experiencia del equipo: un equipo experimentado garantiza un servicio profesional y fiable. Busque una entidad que trate a sus clientes, y a los de usted, con profesionalidad y tacto: la relación con sus deudores también está en juego.
    8. La facilidad de uso de la plataforma en línea: dé preferencia a una plataforma intuitiva para ceder sus facturas y seguir sus cobros. Un portal mal diseñado le hará perder tiempo cada mes.
    9. La gama de productos: un proveedor que ofrezca también confirming, financiación de existencias o préstamos le dará más flexibilidad si sus necesidades evolucionan.
    10. La transparencia de las tarifas: evite las entidades que no detallan sus tarifas. Debe saber exactamente cuánto le costará el servicio antes de firmar.
    11. Las facturas aceptadas: algunas entidades excluyen ciertos tipos de facturas, como los anticipos a cuenta, las cuotas periódicas o las suscripciones. Informe con claridad sobre sus facturas para evitar sorpresas.
    12. El porcentaje de anticipo: el importe anticipado suele oscilar entre el 70 % y el 95 % de cada factura. Compare este dato entre las distintas ofertas.
    13. El volumen mínimo de facturas cedidas: algunos contratos imponen un mínimo mensual o anual de facturas cedidas, con penalización si no se alcanza. Busque contratos sin mínimo o con un umbral bajo.
    14. Los plazos de puesta en marcha: infórmese del plazo para la firma del contrato y la primera financiación. Lo habitual es de una a tres semanas para el primer anticipo, y de 24 a 48 horas para los siguientes.

    Si quiere encontrar la entidad de factoring que mejor responde a estos criterios, contáctenos: comparamos las ofertas por usted, sin coste y sin compromiso.

Factoraje por sector de actividad

Soluciones de factoring para una amplia gama de actividades

Factoring para la construcción y las obras públicas

Construcción

Construcción y obras públicas
Factoring para empresas de trabajo temporal

Trabajo temporal

Empresas de trabajo temporal
Factoring para el comercio y la distribución

Comercio

Comercio mayorista y distribución
Factoring para el transporte de mercancías

Transporte

Transporte de mercancías por carretera

El factoraje es una herramienta de financiación a corto plazo que permite a las empresas optimizar su liquidez cediendo sus facturas a un factor. Su uso varía según las particularidades de cada sector. Estas son sus aplicaciones en cuatro sectores clave: construcción, trabajo temporal, transporte y comercio.

El factoraje en el sector de la construcción

El sector de la construcción y las obras públicas se enfrenta habitualmente a plazos de cobro largos y a retrasos ligados a las certificaciones de obra, las retenciones en garantía y los litigios. El factoraje en este ámbito permite anticipar el cobro de las certificaciones aprobadas, teniendo en cuenta las retenciones y las particularidades de los contratos públicos y privados. Es una solución eficaz para mantener la tesorería de las constructoras y mejorar su planificación financiera.

El factoring para el trabajo temporal

Las empresas de trabajo temporal sufren a menudo tensiones de tesorería, ya que deben pagar las nóminas antes de cobrar a sus clientes. El factoring les permite disponer de fondos casi de inmediato y, en la modalidad sin recurso, protegerse frente a la insolvencia de sus clientes. Al externalizar la gestión de cobros, ganan en fluidez financiera y pueden cumplir con sus obligaciones salariales sin dificultades.

El factoraje en el transporte

El sector del transporte soporta gastos operativos por adelantado, como el combustible, el mantenimiento y las nóminas, que deben pagarse antes de cobrar a los clientes. El factoraje ofrece a estas empresas un acceso rápido a la liquidez mediante la cesión de sus facturas. Además de la financiación inmediata, puede incluir la cobertura de impagos y la externalización de los cobros, lo que facilita su crecimiento.

El factoring para el comercio

En el comercio mayorista y la distribución, las empresas están expuestas a retrasos en los pagos y al riesgo de impago, lo que puede afectar a su estabilidad financiera. El factoraje permite acelerar los cobros y mejora la visibilidad sobre la tesorería. Al reducir la exposición a los impagos, favorece una gestión más eficiente del crédito comercial y refuerza la capacidad de inversión.

El factoraje es una financiación versátil que se adapta a las necesidades de cada sector. En construcción, trabajo temporal, transporte o comercio, permite gestionar mejor la tesorería, reducir el riesgo de impago y centrarse en el desarrollo de la empresa.

El mercado del factoring en España

Quién ofrece factoring y confirming

En España, el factoring y el confirming los ofrecen sobre todo las entidades bancarias, como CaixaBank, Banco Santander, BBVA, Banco Sabadell o Bankinter, a través de sus divisiones especializadas. Junto a ellas operan establecimientos financieros de crédito y entidades especializadas, así como plataformas fintech de financiación de facturas, más orientadas a las pymes y a las operaciones puntuales.

Las entidades que conceden financiación están sujetas a la supervisión del Banco de España. El sector está representado por la Asociación Española de Factoring (AEF), que publica periódicamente las cifras del mercado.

Cada entidad tiene sus propios criterios de admisión, sectores preferentes y estructura de tarifas. Comparar varias ofertas es la mejor forma de encontrar las condiciones adecuadas para su empresa.


Soluciones de factoring

Servicios de factoring
Full factoring

Full factoring

El full factoring es la modalidad más completa: incluye la financiación, la gestión de cobros de toda su cartera de clientes y la cobertura de la insolvencia de los clientes aprobados, en la modalidad sin recurso. Es la solución más utilizada por las empresas que buscan a la vez liquidez y protección. Su coste depende de la solvencia de sus clientes, del importe medio de las facturas y del volumen financiado.

Factoring con tarifa plana

Tarifa plana

El factoring con tarifa plana es una fórmula en la que el coste de la gestión y de la cobertura de las facturas se fija mediante una cuota mensual a tanto alzado. La tarifa depende del importe financiado o del número de clientes y facturas cedidas cada mes. Su ventaja es el control del presupuesto: los costes se conocen de antemano, sin comisiones adicionales fuera de la cuota.

Factoring puntual

Puntual

El factoring puntual es una modalidad sin compromiso de volumen en la que usted elige qué clientes y qué facturas financiar en cada momento. El coste por factura suele ser más alto que en el factoring tradicional, generalmente entre el 1 % y el 4 % del importe. Es útil para cubrir una necesidad de liquidez concreta, sin contrato de larga duración.

Confirming o factoring inverso

Confirming (factoring inverso)

El confirming, también llamado factoring inverso, es contratado por la empresa compradora para gestionar los pagos a sus proveedores. La entidad financiera confirma las facturas aprobadas y ofrece a cada proveedor la posibilidad de cobrarlas por anticipado, sin esperar al vencimiento. Muy extendido en España, mejora la relación con los proveedores y optimiza la tesorería de toda la cadena de suministro.

Factoraje de saldo

Factoraje de saldo

El factoraje de saldo financia el saldo global de su cartera de clientes, en lugar de cada factura por separado. Su empresa conserva la gestión de los cobros (seguimiento, reclamaciones y conciliación), y la relación con sus clientes y su forma de facturar no cambian. Es una fórmula adecuada para empresas con muchas facturas de importe reducido.

Factoring confidencial

Confidencial

En el factoring confidencial, sus clientes no son informados de la cesión de las facturas y siguen pagándole a usted como antes. Está indicado para empresas que desean preservar su imagen y no quieren que sus clientes sepan que trabajan con un factor.

Opiniones y testimonios

Nuestros clientes lo dicen mejor que nadie

Nuestras guías

Todos nuestros consejos sobre factoring
Cómo funciona el factoring 28ABR

Cómo funciona el factoring

El factoring consiste en que una empresa cede sus facturas pendientes de cobro a un factor a cambio de liquidez inmediata. Intervienen tres partes: la empresa que necesita financiación (el proveedor), el cliente que compra la mercancía (el deudor) y el factor que adelanta el dinero. El factor anticipa hasta el 95 % de la factura en cuanto usted la emite y, cuando el cliente paga, le abona el importe restante menos su comisión.

Las ventajas del factoring 22ABR

Las ventajas del factoring

En esta guía describimos las distintas ventajas del factoring y cómo puede cambiar la forma en que gestiona su tesorería. Mantener una tesorería suficiente es un reto para todas las empresas en crecimiento que venden a crédito: de ello depende que puedan seguir creciendo y atendiendo nuevos pedidos...

Coste del factoring 20ABR

Coste del factoring

El coste medio del factoring suele oscilar entre el 1 % y el 5 % del importe de las facturas. El factor más determinante es la solvencia de su cliente: cuanto mejor sea, más bajo será el tipo que pague. Recuerde que la comisión es solo una parte del coste total, que también incluye los intereses y los posibles gastos anexos...

¿Está preparado para hacer crecer su negocio?

+33184218540
info@factoraje.es