Maturity factoring

Factoring sin financiación inmediata
Factoraje maturity factoring

En el ámbito empresarial, la gestión de la tesorería es un desafío importante para asegurar el buen funcionamiento de una sociedad. También es un punto esencial para el desarrollo equilibrado de cualquier actividad.

¿Por qué utilizar el factoring al vencimiento?

En este contexto, el factoring al vencimiento, también conocido como factoring a madurez o maturity factoring, puede ser una solución para las empresas que buscan mejorar su organización financiera. El maturity factoring aparece como una herramienta útil para gestionar de forma más eficaz los flujos de tesorería y el ciclo financiero de la empresa.

Las empresas, a menudo enfrentadas a plazos de pago largos por parte de sus clientes, pueden utilizar el maturity factoring para externalizar la gestión y el seguimiento de sus créditos comerciales. En la práctica, la empresa cede la gestión del poste cliente a un factor, normalmente una sociedad especializada en factoring. A cambio, recibe estados regulares sobre el seguimiento de sus clientes.

Además de mejorar la visibilidad de tesorería, el maturity factoring ofrece otros beneficios. Libera a la empresa de la gestión diaria de los créditos y del recobro, ya que estas responsabilidades se transfieren al factor. Esto permite a la sociedad concentrarse en sus actividades principales y reducir su carga administrativa.

La reducción de los riesgos asociados a impagos y retrasos de pago contribuye también a reforzar la estabilidad financiera de la empresa. Sin embargo, conviene analizar bien los costes asociados a esta modalidad y seleccionar socios de factoring fiables para aprovechar plenamente sus ventajas.

¿Qué es el maturity factoring?

El maturity factoring, también llamado factoring gestionado o factoring al vencimiento, es una solución de gestión de tesorería a corto plazo para sociedades que facturan prestaciones de servicios o venden mercancías a otras empresas, tanto del sector privado como del sector público.

Estas empresas pueden desarrollar su actividad en España y en el extranjero con mayor tranquilidad, delegando parte de la gestión de sus cuentas clientes.

De forma sencilla, puede decirse que el factoring al vencimiento corresponde a un factoring clásico sin financiación inmediata de las facturas. Esta solución permite a las empresas delegar y externalizar la gestión del poste cliente y la garantía de los créditos, al mismo tiempo que ahorran tiempo en el seguimiento de facturas y cobros.

La empresa transmite sus facturas al factor, que en este caso no realiza un anticipo financiero inmediato, sino que se encarga del recobro de las facturas y de la gestión de las cuentas clientes. A través del maturity factoring, el factor aporta su experiencia para mejorar el control de los flujos monetarios y facilitar una gestión más precisa de la tesorería.

Comprender el maturity factoring

Uno de los puntos esenciales que conviene recordar es que, en el factoring al vencimiento, a diferencia del factoring clásico, no existe financiación inmediata. La sociedad de factoring gestiona y garantiza los créditos, pero solo paga las facturas cuando llegan a su vencimiento.

Este tipo de factoring no integra prefinanciación, salvo en algunos casos específicos en los que la fecha real de pago difiere de la fecha de vencimiento. Las facturas o créditos cedidos a la empresa de factoring se abonan, por tanto, en la fecha prevista de vencimiento.

¿Cómo funciona el factoring al vencimiento en España?

El contrato de factoring al vencimiento suele ser utilizado por empresas que buscan controlar mejor sus intercambios financieros y conocer con mayor precisión sus flujos monetarios para gestionar su tesorería.

1. Gestión completa de los créditos clientes transmitidos

El factor gestiona la cuenta cliente y permite a la empresa externalizar la gestión de su poste cliente. La sociedad de factoring realiza las relances hasta el vencimiento de las facturas y, en caso de impago, puede intervenir hasta la fase contenciosa:

  • El factor realiza la imputación de los pagos recibidos.
  • La sociedad de factoring efectúa la asignación e imputación de abonos.
  • Gestiona los cuadros de seguimiento de las cuentas clientes.

2. Garantía contra la insolvencia de los clientes

El factor ofrece a las empresas, como complemento del contrato de factoring, la posibilidad de protegerse frente al riesgo de impago de sus clientes. Esta garantía del riesgo de insolvencia puede variar entre el 80 %, el 90 % e incluso el 100 %, según las aprobaciones fijadas por la sociedad de factoring. Para cada cliente, el factor precisa el importe de garantía correspondiente al saldo máximo cubierto.

3. Pago de los créditos cedidos al vencimiento

La sociedad de factoring, a cambio de las facturas transmitidas, realiza el pago solo cuando las facturas llegan a su “madurez”, es decir, a la fecha de vencimiento prevista.

¿A quién se dirige el maturity factoring?

Esta solución de factoring está principalmente dedicada a medianas y grandes empresas que desean delegar la gestión del poste cliente, manteniendo una organización precisa de sus vencimientos y cobros.

Las empresas beneficiarias deben vender en B2B, es decir, a otras empresas del sector privado o público. En algunos casos, los factores también pueden aceptar clientes que han contratado financiación anticipada para constituir stocks antes de períodos de fuerte demanda.

Durante mucho tiempo se consideró que este tipo de factoring estaba reservado a determinadas industrias, como el sector textil. Sin embargo, hoy las empresas de numerosos sectores pueden utilizarlo y beneficiarse de sus ventajas.

¿Cuál es el coste del factoring al vencimiento?

En el caso de un contrato de factoring gestionado, el coste del servicio se calcula según las condiciones del mercado, teniendo en cuenta el tiempo estimado de recobro y la complejidad de la gestión. A ello se añade una comisión de servicio.

Por tanto, el coste total de esta solución varía de una empresa a otra, según el volumen de facturas gestionadas, la calidad de la cartera de clientes, el nivel de garantía solicitado y los servicios incluidos en el contrato.

A diferencia del factoring clásico, que permite obtener un anticipo sobre las facturas, el maturity factoring ofrece una solución interesante de gestión de tesorería para empresas que desean delegar esta parte a un profesional sin recurrir necesariamente a una financiación immédiata.