¿Cuánto cuesta el factoraje?

Costes del factoring
Cuánto cuesta el factoraje

¿Desea recurrir a una sociedad de factoring, pero le preocupa el coste que puede representar? En esta guía encontrará algunas nociones esenciales antes de contratar una solución.

¿Cuál es el coste del factoraje?

Las sociedades de factoring se remuneran aplicando un porcentaje sobre el volumen de negocio que usted cede al factor. Estos importes corresponden a comisiones vinculadas al seguro, la gestión y la financiación del factoraje. En conjunto, pueden representar entre el 1 % y el 6 % del importe de los créditos cedidos con impuestos incluidos.


Las comisiones de las sociedades de factoring

  • La comisión de financiación: el coste de financiación es variable y puede compararse con un tipo de descuento. Es similar al coste de financiación aplicado por los bancos, es decir, Euribor a 3 meses más un margen que puede variar aproximadamente entre el 0,2 % y el 3 %. Esta comisión remunera el anticipo de tesorería.
  • La comisión de servicios: este coste de gestión suele representar entre el 0,5 % y el 2,5 % del volumen de negocio tomado en cuenta por el factor. Depende también del volumen de créditos transmitidos y del número de clientes gestionados. Esta comisión cubre la gestión de la cartera de clientes y el recobro de las facturas.

Al inicio del contrato, el factor puede aplicar además un coste fijo de factoraje, denominado mínimo anual forfaitario. Los importes de las comisiones pueden variar mucho de un factor a otro, incluso del simple al doble. Por tanto, es importante analizar estos costes antes de firmar el contrato.

Los costes de una solución clásica de factoraje pueden variar según varios factores, como:

  • El tamaño de la empresa.
  • El sector de actividad.
  • La calidad de los créditos clientes.
  • La duración del contrato.
  • La política tarifaria de la sociedad de factoring.

Sin embargo, puede establecerse una estimación general de los costes habituales asociados a un contrato de factoraje clásico:

  • Tipo de descuento o anticipo: el porcentaje de anticipo suele situarse entre el 70 % y el 90 % del importe total de los créditos cedidos. Esto significa que la empresa recibe un anticipo de entre el 70 % y el 90 % del importe total de las facturas emitidas.
  • Gastos de comisión: las comisiones suelen calcularse como un porcentaje del importe total de los créditos cedidos. El tipo de comisión puede variar, pero generalmente se sitúa entre el 1 % y el 5 % del importe total de las facturas.
  • Gastos de gestión: algunas sociedades de factoring facturan importes mensuales o anuales por los servicios de seguimiento y administración de créditos. Estos gastos pueden variar y representar una parte significativa del coste total.
  • Gastos de notificación: pueden aplicarse cuando el factor informa a los clientes de que los créditos han sido cedidos y de que los pagos deben realizarse directamente al factor. Estos gastos suelen ser fijos y pueden variar según el contrato.
  • Otros gastos: además de los costes anteriores, algunas sociedades de factoring pueden facturar gastos adicionales por servicios específicos, como informes detallados sobre créditos, seguimiento de pagos o tratamientos administrativos particulares.

¿Existen gastos de expediente?

Sí. Los gastos de expediente y de aprobación de nuevos clientes también deben tenerse en cuenta en el cálculo. El factor puede imponer además un fondo de garantía: suele variar entre el 10 % y el 15 % de los créditos transmitidos. Este fondo permite cubrir determinados riesgos vinculados a facturas cedidas que resulten impagadas.

Reduzca sus costes de factoring gracias a Altassura

Es posible reducir el coste de un contrato de factoraje negociando las comisiones con el factor. Conviene recordar que estas cifras son estimaciones generales y que los costes reales pueden variar considerablemente según los elementos específicos de cada contrato y de cada empresa.

Antes de firmar una solución de factoring, se recomienda solicitar presupuestos detallados a varias sociedades de factoring y comparar las ofertas de factoraje para elegir la que mejor responda a las necesidades de la empresa y a su presupuesto.

¿Cómo calcular el coste real del factoraje?

El coste de un contrato de factoraje no corresponde a un único tipo aplicado a las facturas. Resulta de la suma de varias comisiones y gastos cuyo método de cálculo puede variar según el factor, el importe de los créditos cedidos, la duración de la financiación y los servicios contratados.

Para conocer el coste real del factoraje, hay que distinguir:

  • La comisión de factoraje, calculada sobre el importe de las facturas cedidas o sobre el volumen de negocio confiado.
  • La comisión de financiación, calculada sobre las sumas realmente anticipadas y sobre la duración de utilización de los fondos.
  • Los gastos fijos: expediente, aprobación de clientes, suscripción, tratamiento de facturas o uso de la plataforma.
  • El mínimo anual de comisiones, debido cuando las comisiones generadas durante el año son inferiores al importe previsto en el contrato.
  • Los posibles gastos de recobro, contencioso, seguro de crédito o gestión internacional.

La fórmula simplificada del coste del factoraje

El coste global puede estimarse con la fórmula siguiente:

Cálculo del coste total Comisión de factoraje + comisión de financiación + gastos fijos y complementarios.

La comisión de financiación puede estimarse de la siguiente manera:

Importe anticipado × tipo anual de financiación × número de días financiados ÷ 365.

Ejemplo de cálculo sobre una factura de 30 000 €

Tomemos el ejemplo de una empresa que cede una factura de 30 000 € con impuestos incluidos, pagadera a 60 días. El factor anticipa el 90 % de su importe, es decir, 27 000 €.

Elemento del cálculo Hipótesis retenida Coste estimado
Importe de la factura 30 000 € con impuestos incluidos -
Anticipo abonado 90 %, es decir, 27 000 € -
Comisión de factoraje 0,80 % de la factura 240 €
Comisión de financiación 27 000 € financiados durante 60 días a un tipo anual indicativo del 6 % 266 € aproximadamente
Gastos de tratamiento Importe forfaitario indicativo 25 €
Coste total estimado Comisión de servicio, financiación y gastos 531 €

En este ejemplo, el coste total representa aproximadamente el 1,77 % del importe de la factura con impuestos incluidos. Esta simulación es solo indicativa: los tipos y gastos varían según el contrato, la calidad de los deudores y las condiciones negociadas con el factor.

El porcentaje de anticipo no es un coste

No hay que confundir el porcentaje financiado con el coste del factoraje. Si el factor anticipa el 90 % de una factura, el 10 % restante no constituye necesariamente un gasto.

Esta parte puede conservarse temporalmente en una cuenta de reserva o servir para constituir el fondo de garantía. Normalmente se devuelve a la empresa después del pago del cliente, previa deducción de las comisiones, posibles abonos y sumas debidas al factor.

Para comparar correctamente las ofertas, hay que examinar el importe definitivamente facturado, y no únicamente la diferencia entre el valor del crédito y el anticipo inicial recibido.

¿Cómo comparar el coste de varias ofertas de factoraje?

Dos propuestas que muestran una comisión de factoraje similar pueden presentar un coste anual muy diferente. Algunos contratos aplican un tipo atractivo, pero añaden gastos fijos, un mínimo anual elevado o una tarificación específica por cada cliente estudiado.

La comparación debe realizarse a partir del coste total previsto correspondiente al uso real del contrato.

Comparar las ofertas sobre el mismo volumen de facturas

Para obtener una comparación fiable, cada factor debe recibir las mismas hipótesis:

  • El volumen de negocio anual susceptible de ser cedido.
  • El importe medio de las facturas.
  • El número de facturas y de clientes que deben gestionarse.
  • El plazo medio de pago de los deudores.
  • El importe medio de financiación realmente utilizado.
  • La parte de ventas realizadas en España y en exportación.

Una oferta debe recalcularse a partir del mismo escenario para evitar comparar un contrato global con una fórmula puntual o un presupuesto calculado sobre un volumen de créditos distinto.

Verificar el mínimo anual de comisiones

El mínimo anual de comisiones representa el importe mínimo que la empresa se compromete a abonar al factor durante un año contractual.

Por ejemplo, si el contrato prevé un mínimo anual de 6 000 € y las comisiones realmente generadas alcanzan solo 4 500 €, el factor puede facturar un complemento de 1 500 €.

Este mínimo debe ser coherente con el volumen de facturas que la empresa prevé ceder realmente. Puede penalizar a una sociedad cuya actividad disminuye o que utiliza la financiación con menos frecuencia de lo previsto.

Examinar los gastos anexos

Antes de firmar, la empresa debe solicitar una tarifa completa y verificar la presencia de los siguientes gastos:

  • Gastos de apertura y puesta en marcha del contrato.
  • Gastos de estudio y aprobación de deudores.
  • Gastos aplicados por cada factura o remesa de créditos.
  • Suscripción a la herramienta de gestión en línea.
  • Gastos de correo, notificación o relance.
  • Gastos relacionados con abonos, litigios o facturas reembolsadas.
  • Gastos de recobro contencioso.
  • Gastos de rescisión anticipada o incumplimiento del preaviso.

Controlar el fondo de garantía y las retenciones

El fondo de garantía no es una comisión, pero reduce temporalmente el importe de tesorería disponible. Por ello, conviene verificar:

  • El porcentaje retenido sobre los créditos financiados.
  • El límite máximo del fondo de garantía.
  • Las condiciones que permiten su restitución.
  • El plazo de reembolso después del final del contrato.
  • Las sumas que el factor puede deducir de esta reserva.

Calcular el coste anual total del contrato

El mejor método consiste en pedir a cada factor una simulación anual que incluya:

Las comisiones de servicio + los intereses de financiación + todos los gastos fijos + los posibles complementos vinculados al mínimo anual.

Este importe puede después relacionarse con el volumen de negocio cedido o con el importe medio de financiación utilizado.

Más allá del precio, también hay que comparar la calidad del servicio, los plazos de abono, el número de clientes aceptados, las garantías contra impagos y la capacidad del factor para tener en cuenta las particularidades del sector de actividad.

Preguntas frecuentes: comprender mejor el coste del factoraje

La tarifa anunciada no siempre basta para determinar lo que costará realmente un contrato. Estas respuestas permiten identificar los elementos que pueden aumentar o reducir el coste final.

1. ¿Por qué las facturas pequeñas pueden costar proporcionalmente más?

Una factura pequeña puede generar casi tanto trabajo administrativo como un crédito importante: control de justificantes, registro, notificación, seguimiento del pago y conciliación contable.

Cuando el contrato prevé un importe fijo por factura o por remesa, estos gastos representan una parte más elevada del importe financiado. Una empresa que emite muchas facturas pequeñas debe verificar si la tarificación se basa únicamente en un porcentaje o si también se aplican gastos unitarios.

2. ¿Un retraso de pago del cliente aumenta el coste de financiación?

Sí, cuando la comisión de financiación se calcula hasta el cobro efectivo de la factura. Cuanto más tarda el cliente en pagar, más largo es el periodo durante el cual los fondos permanecen anticipados.

El coste puede superar la simulación inicial cuando el deudor paga después del vencimiento. Es necesario verificar en el contrato la fecha de inicio del cálculo, la fecha de cierre de los intereses y el tratamiento aplicado a los créditos vencidos.

3. ¿Qué ocurre si el volumen de negocio cedido es inferior a las previsiones?

El coste medio del contrato puede aumentar si la empresa transmite menos facturas de lo previsto. Los gastos fijos se reparten entonces sobre un volumen de créditos más bajo.

Cuando el contrato incluye un mínimo anual de comisiones, el factor también puede reclamar la diferencia entre las comisiones realmente generadas y el importe mínimo previsto. Por ello, el volumen declarado durante la negociación debe ser realista.

4. ¿La empresa paga gastos si no utiliza el anticipo disponible?

La comisión de financiación suele estar vinculada a las sumas realmente utilizadas y a su duración de uso. En cambio, otros costes pueden seguir siendo exigibles aunque la empresa solicite pocos o ningún anticipo.

Puede tratarse de gastos de suscripción, gestión, aprobación, plataforma o de un mínimo anual de comisiones. Por tanto, hay que distinguir el coste de la línea disponible del coste de los fondos realmente utilizados.

5. ¿La calidad de los clientes influye en la tarifa de factoraje?

Sí. El factor analiza principalmente la capacidad de los deudores para pagar sus facturas. Una cartera compuesta por clientes sólidos, regulares y bien repartidos presenta generalmente menos riesgo que una cartera concentrada en pocos compradores frágiles.

La solvencia, los hábitos de pago, el importe de los saldos pendientes y la concentración del volumen de negocio pueden influir en el tipo, los límites de financiación, el fondo de garantía o las condiciones de cobertura contra impagos.

6. ¿El factoraje puntual es más barato que un contrato clásico?

No necesariamente. Una solución puntual suele evitar compromisos de duración, mínimos anuales y cesión global de la cartera de clientes. Por tanto, puede ser económica para financiar solo algunas facturas.

En cambio, su coste unitario suele ser más elevado que el de un contrato clásico negociado sobre un volumen importante. La elección adecuada depende de la frecuencia de uso: una necesidad excepcional favorece generalmente la fórmula puntual, mientras que una necesidad permanente puede justificar un contrato global.

7. ¿El factoraje confidencial cuesta más?

Una fórmula confidencial puede implicar una tarificación diferente, ya que el cliente deudor no es informado de la cesión y la empresa conserva generalmente la gestión de los cobros.

El factor debe controlar más los flujos financieros, los procedimientos de facturación y la calidad del seguimiento interno. Puede solicitar una cuenta bancaria dedicada, auditorías complementarias o garantías reforzadas. El posible sobrecoste depende del nivel de riesgo y de la organización de la empresa.

8. ¿El factoraje sin recurso siempre es más caro?

El factoraje sin recurso incluye una protección contra la insolvencia de los deudores dentro de los límites previstos en el contrato. Esta asunción del riesgo puede aumentar la comisión de servicio o dar lugar a una tarificación específica.

Sin embargo, el coste depende de la calidad de los compradores y del nivel de garantía concedido. Un crédito frente a un cliente muy sólido puede cubrirse con una tarifa competitiva, mientras que un deudor arriesgado puede ser garantizado parcialmente, excluido o sometido a condiciones más elevadas.

9. ¿Las facturas de exportación son más costosas de financiar?

Pueden serlo cuando su gestión requiere un análisis internacional, relances en otro idioma, cobertura del riesgo país o intervención de un corresponsal local.

La tarifa depende del país del deudor, de la divisa, de los plazos de pago, del derecho aplicable y de la calidad de los documentos comerciales. La empresa debe verificar los gastos de cambio, transferencia, recobro internacional y seguro de crédito antes de comparar ofertas.

10. ¿Cómo saber si el factoraje sigue siendo rentable pese a su coste?

El coste debe compararse con los beneficios obtenidos gracias a la tesorería disponible: reducción del descubierto bancario, pago anticipado de proveedores, obtención de descuentos, contratación, compra de mercancías o aceptación de nuevos pedidos.

También hay que valorar el tiempo ahorrado en relances, recobro y gestión de cuentas clientes. El factoraje es rentable cuando los márgenes o ahorros generados gracias a los fondos disponibles superan el coste total del contrato.